Curioso lector. Estuve divagando algunos minutos sobre cómo contarle que esta madrugada me pregunté ¿por qué olvido que en realidad soy importante para algunas personas?¿por qué aveces pienso con mi complejo de fantasma en la vida de los demás?. Justo entonces timbró el aviso de mensajes de mi celular con el primer mensaje de los que vienen a continuación.
"Será que puede bajar a la portería porfa" "Juliette, te estamos esperando" "Hola señorita! Espero estés muy bien. Sólo quiero darte las gracias por ser quien eres y por todo el bien que me haces. Cuídate mucho, un abrazote." "Tú vales mucho más que lo que haces. Y yo te amo como persona y te valoro como tal. Por qué no intentar mejorar nuestra relación? Lo necesitamos…" "Te amo mucho. Trata de entenderme porfavor D.T.B" "Si puedes llámame a mi casa 67174**" "Juliette dónde estás, te necesito urgente, yo ando en la university" "Juliette te quiero mucho y espero verte en la u estudiando juiciosa mañana. Hablamos. Un bezote" "Te amo mucho! Un bezote! D.T.B" "Acompañarte es un gigantesco y rizzo-divino honor! Mua, mua, mua. No llamo más para que no trasnoches y duermas juicisita. TQM. Besitos!!" "Juliette eres linda" "Por favor llámame al 41866**" "Hola Juliette espero que estés bien, también te envío un abrazo, cuídate" "Que tengas buena noche" "Hola, buenos días" "Mi nuevo número telefónico es 27259**" "Hola hace rato que no hablamos y no sé dónde encontrar a Carolina. Llámame porfa, saludes. Si Yuce tiene cel mándame el número porfa. Cuídate" "Te amo mucho. Eres un precioso regalo de Dios" "Hola amiguita, feliz cumpleaños, ojalá la pases súperbien. Te quiero muchísimo. Saludes de Sandra, que cumplas muchos más: Te queremos muchísimo" "Hola Juliette, tengo que hablar contigo. No me llames a mi casa, si puedes llámame a este cel. Te quiero resto" "Juliette, estoy en mi clase chocoloca y además estoy triste y aburrida, pero bueno, te escribo para saludarte y decirte que te quiero mucho. Chaito"
Al bajar a la portería descubrí en sus ojos húmedos e hinchados por ese dolor que suele embargar el alma, la petición por un abrazo y un ser atento a su sufrimiento. No la veía hacía ya tres meses, pero, de entre los infinitos números de su celular, escogíó el de mi nokia 1100; de entre todas las personas que configuran su mundo, me eligió a mí.
Soy una persona que tiende a olvidarlo todo con facilidad: desde que tengo clase, hasta el día y el mes que estoy viviendo, desde que tengo que entregar un trabajo, hasta que mi mejor amiga cumple años. Curioso el asunto este de los mensajes de texto: aunque no dan respuesta a mis preguntas, sí me ayudan a recordar lo que más olvido. Me ayudan a recordar que no estoy sola y que no son pocas las personas que necesitan de mí para pequeños y grandes asuntos. Además, me ayudan a recordar que la única persona que me ha amado con seguridad y que con seguridad siempre me amará, es mi mamá; me ayudan a recordar que amigos lejanos me recuerdan con cariño y están atentos a las palabras que aquí plasmo; que a pesar de los roces, mi hermano piensa que soy linda; que en las mañanas y en las noches siempre hay alguien que me recuerda al levantarse y antes de dormir -siempre quien menos pienso-; me ayudan a recordar que eso de "nadie me quiere, todos me odian", es un mito personal que me inventé en los momentos que no quise escuchar sus voces o ver sus manos extendidas para mí.
Curioso lector, muy seguramente usted tendrá su celular a la mano, ¿qué le recuerdan esos mensajes?

